El epicentro del temblor, que deja más de 3.400 heridos, se situó a unos 17 kilómetros de la ciudad de Mandalay y los temblores han llegado hasta China y Tailandia
La Junta militar que gobierna Myanmar ha informado este sábado de que el terremoto que sacudió el viernes el centro-norte del país ha causado al menos 1.644 los muertos, 3.408 los heridos y 139 desaparecidos, según los últimos datos que recoge la agencia EFE.
El temblor de magnitud 7,7 ocurrió este viernes a las 12.50 hora local, en el noroeste de Myanmar, —6.20GMT—, a 10 kilómetros de profundidad y con el epicentro entre las ciudades de Sagaing y Mandalay, a unos 17 kilómetros de la última urbe, la segunda mayor ciudad de Myanmar. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, que mide la actividad sísmica en todo el mundo, apenas 11 minutos después del primer terremoto se ha producido una réplica de magnitud 6,4 en la misma zona.
Un modelo estadístico elaborado por el servicio de estudios geológicos de EEUU, citado por el New York Times, ya anticipaba este viernes que era muy probable que las víctimas totales superasen las 1.000 personas, o ser incluso muy superiores. Se ha han declarado el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago

El ejército de Myanmar se hizo con el poder en el país mediante un golpe de Estado en 2021. El país asiático atraviesa una crisis económica y social desde entonces, con enfrentamientos armados en gran parte del país entre el Ejército y guerrillas civiles y prodemocráticas, lo que dificulta el acceso y la distribución de ayuda humanitaria.
La Junta militar hizo el viernes una inusual petición de ayuda tras declarar el estado de emergencia y China ya ha anunciado que enviará 100 millones de yuanes (unos 13,8 millones de dólares) como “ayuda humanitaria de emergencia” y el país liderado por Xi Jinping ya ha enviado a rescatistas expertos a la zona del seísmo. El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró a preguntas de los periodistas este viernes el envío de 5 millones de ayuda humanitaria y la India también ha enviado ya al menos un avión militar cargado con productos de primera necesidad.
Los temblores han llegado hasta Tailandia, donde han muerto al menos seis personas y 22 están heridas, según las autoridades del país. Casi 50 personas han quedado atrapadas tras el derrumbe de un rascacielos en construcción en Bangkok —a más de 600 kilómetros del epicentro— donde trabajaban unos 300 obreros, según ha informado la policía tailandesa.
El ministro de Defensa de Tailandia informaba de 101 desaparecidos en el lugar donde se ha derrumbado el edificio que se han reducido a lo largo del día hasta 49 personas. Sin embargo, el gobernador de Bangkok ha dicho que los daños son limitados y menor de lo que se pensaba en un primer momento. Aun así, las autoridades han declarado el estado de emergencia en la capital tailandesa.
Fuentes humanitarias en el terreno en Myanmar han relatado a EFE que muchos edificios se derrumbaron en Mandalay mientras que un monasterio colapsó en la ciudad de Taungoo y 20 niños quedaron atrapados. Según han relatado algunos testigos al medio Myanmar Now, partes del Palacio histórico de Mandalay han sufrido graves daños mientras que un puente en la localidad de Sagaing ha quedado completamente destruido.
“Una de las cosas más importantes es que se comprenda que no solo están afectados los edificios que presentan grietas y fisuras, sino también que hay edificaciones y estructuras públicas que se han derrumbado. Esto incluye carreteras, puentes y edificios públicos”, sostenía la coordinadora de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), Marie Manrique, en declaraciones por videoconferencia a EFE desde Yangón. Los efectos del sismo se han sentido también en Yangón, principal ciudad del país, donde se evacuaron los edificios.
El portavoz de la Junta Zaw Min Tun ha solicitado ayuda internacional. “La queremos y la necesitamos”, ha dicho, gesto muy poco habitual para el normalmente hermético gobierno militar. La Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas, además de numerosos líderes internacionales, han mostrado su voluntad de intervenir para la atención de la catástrofe. Médicos sin Fronteras advierte de un potencial impacto “devastador” sobre la población
Myanmar se encuentra cerca de una zona de alta actividad tectónica por la presión entre la placa del subcontinente indio, al sur, y la euroasiática, al norte. Sin embargo, el seísmo de este viernes es uno de los más fuertes registrados en los últimos años. En agosto de 2016, un terremoto de magnitud 6,8 grados sacudió el país.
La Junta militar continúa bombardeando zonas rebeldesLas fuerzas militares de Myanmar han continuado los bombardeos de las zonas rebeldes pese a la destrucción causada la víspera por el terremoto, según denunció este sábado el opositor Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés).
En un menaje de telefonía móvil, el NUG, que controla amplias zonas del país principalmente en la periferia, indicó que este viernes y este sábado se han producido bombardeos en la región de Sagaing y en el estado Shan, ambos afectados por el seismo que sacudió la región central del país.
La agencia de noticias de Myanmar Shwe Phee Myay tambén informó ayer que varias casas quedaron destruidas en una aldea en Shan debido a los bombardeos del Ejército en una zona bajo el control de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional Ta'ang, aunque no hubo que lamentar daños personales.
El Ejército ha declarado el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó (donde está la capital homónima) y Bago, áreas en la que hay un conflicto activo entre el Ejército y diferentes guerrillas, entre ellas de minorías étnicas y de grupos prodemocráticos que surgieron tras el golpe de 2021.Pese a que los grupos antijunta han ganado territorio a la junta militar, esta tiene superioridad aérea gracias a los aviones de fabricación china y rusa.
El relator de Naciones Unidas para Birmania, Tom Andrews, advirtió que el régimen castrense usa como “arma” la ayuda militar y pidió a la comunidad internacional canalizarla a través de la oposición democrática, encabezada por el autodenominado Gobierno de Unidad Nacional, y los grupos étnicos opuestos al Ejército.